En primer lugar, ofrece un potente rendimiento antimicrobiano de amplio espectro. Por ejemplo, la piroctona olamina ejerce efectos fungicidas e inhibidores potentes contra Malassezia, el microorganismo causante de la caspa. También es eficaz frente a distintas especies de bacterias y mohos.
En segundo lugar, garantiza una excelente seguridad y suavidad, sin causar irritación ni efectos tóxicos sobre la piel ni las mucosas, al tratarse de un compuesto salino orgánico. En comparación con el ZPT convencional y otros agentes anticaspa, no se acumula en el cuero cabelludo y se considera altamente seguro para su uso prolongado.
Tercero, presenta una excelente compatibilidad y estabilidad. Aparece como un polvo cristalino blanco a amarillo pálido, ligeramente soluble en agua y libremente soluble en etanol, soluciones de tensioactivos y ciertos aceites cosméticos. Además, mantiene una gran estabilidad dentro del rango típico de pH de las fórmulas cosméticas comunes y resiste la degradación inducida por la luz y el calor.
Primero, en cuanto a los productos para el cuidado del cuero cabelludo y anticaspa, se utiliza ampliamente en champús anticaspa de alta eficacia, limpiadores refrescantes reguladores del sebo, formulaciones antipruriginosas dirigidas específicamente contra la caspa y mascarillas acondicionadoras anticaspa. Sus funciones principales incluyen eliminar la Malassezia en su origen, eliminar rápidamente la caspa y aliviar la picazón y el enrojecimiento asociados con ella.
En segundo lugar, para productos de limpieza corporal y antimicrobianos, se utiliza ampliamente en champús antiacné reguladores de grasa, desinfectantes antibacterianos para manos y soluciones para el cuidado íntimo. Sus funciones consisten en inhibir el crecimiento de la microflora cutánea patógena, mejorar el acné corporal en el pecho o la espalda y reducir el olor corporal gracias a sus propiedades antimicrobianas de amplio espectro.
En tercer lugar, para diversas cremas, lociones y limpiadores, sus funciones incluyen proporcionar efectos antimicrobianos, potenciar sinérgicamente el rendimiento de los conservantes y reducir la irritación causada por conservantes convencionales.
Nivel recomendado de uso:
Para champús suaves anticaspa o reguladores de grasa para uso diario, el nivel recomendado de uso es aproximadamente del 0,2 % al 0,5 %, lo que satisface eficazmente la prevención y el control diarios de la caspa en el cuero cabelludo.
Para productos de cuidado intensivo contra la caspa y para cueros cabelludos problemáticos, de uso profesional en salones, la dosis recomendada oscila entre el 0,5 % y el 1,0 %. Para casos persistentes de caspa y afecciones seborreicas del cuero cabelludo, ofrece alivio rápido y duradero del picor, junto con una eficacia anticaspa fiable.
Para productos conservantes auxiliares o antimicrobianos de aplicación localizada, el nivel de uso recomendado es del 0,1 % al 0,3 %.